Uno de los invertebrados más raros y llamativos de Gran Bretaña —la araña balsa (Dolomedes plantarius), un depredador comedor de peces del tamaño de la palma de una mano— ha protagonizado una espectacular recuperación ecológica, alcanzando una población récord estimada en 3.750 hembras reproductoras repartidas en 12 humedales del Reino Unido. Anunciado el viernes por la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB), el hito supone un giro radical para una especie que hace apenas 14 años se encontraba al borde de la extinción nacional.

Como la mayor de las cerca de 670 especies de arañas del Reino Unido, una hembra adulta de araña balsa puede alcanzar entre 7 y 8 centímetros de envergadura de patas, suficiente para cubrir la mano de un adulto. Con un cuerpo aterciopelado de color marrón chocolate bordeado por distintivas franjas color crema o amarillo, este arácnido semiacuático utiliza finos pelos sensoriales en sus patas para detectar vibraciones en la superficie de los canales de agua dulce, deslizándose sobre el agua para emboscar larvas de libélula, renacuajos e incluso pequeños peces espinosos.

De tres estanques aislados a las prósperas marismas de Norfolk

En 2010, décadas de desecación agrícola, contaminación del agua y fragmentación del hábitat habían reducido a la araña balsa a solo tres poblaciones aisladas en todo el Reino Unido: en Redgrave y Lopham Fen en la frontera entre Norfolk y Suffolk, en Pevensey Levels en East Sussex y en un canal del sur de Gales. Para evitar su colapso genético, la bióloga Dra. Helen Smith, junto con Natural England, la RSPB, Suffolk Wildlife Trust y zoológicos británicos, puso en marcha un ambicioso programa de cría y reintroducción.

Dado que las crías son caníbales si se mantienen juntas, los voluntarios criaron pacientemente a mano miles de diminutas arañas dentro de tubos de ensayo individuales de cristal, alimentando a cada una con moscas de la fruta mediante pinzas hasta que tuvieron el tamaño suficiente para ser liberadas en las marismas de Norfolk Broads. Las lluvias primaverales de este año, sumadas a una cuidadosa gestión del nivel del agua en las reservas Mid Yare de la RSPB —como Strumpshaw Fen, Buckenham Marshes y Cantley Marshes—, impulsaron el recuento de telas de cría a su máximo histórico.

“La araña balsa es uno de los invertebrados más raros del Reino Unido, tan grande como la mano de un adulto, y ver que su población alcanza las 3.750 hembras reproductoras demuestra el extraordinario poder de la restauración de los humedales.” — Tim Strudwick, director de las reservas naturales Mid Yare de la RSPB

Un indicador vital para la biodiversidad de los humedales británicos

Los ecólogos evalúan la población cada final de verano y otoño contando las 'telas de guardería' del tamaño de una pelota de tenis que las hembras tejen en lo alto de las hojas espinosas de las plantas acuáticas, donde cada madre protege hasta 700 crías. Solo en la reserva de Strumpshaw Fen y las marismas vecinas de Mid Yare, los guardas registraron más de 1.600 telas de cría esta temporada, confirmando que las colonias reintroducidas ya son autosuficientes y se expanden de forma natural.

Pese a que su tamaño puede impresionar a quienes padecen aracnofobia, los conservacionistas recalcan que Dolomedes plantarius es una especie tímida y estrictamente ligada a los pantanos que jamás entra en las viviendas y que, ante cualquier amenaza, se sumerge bajo el agua, donde puede permanecer hasta una hora atrapando burbujas de aire entre el vello de su cuerpo. Las organizaciones ecologistas subrayan que su éxito demuestra cómo la recuperación de aguas limpias beneficia a todo un ecosistema de especies amenazadas.

Frequently Asked Questions

¿Qué tamaño alcanza la araña balsa y es peligrosa para los seres humanos?

Con una envergadura de patas de entre 7 y 8 centímetros —aproximadamente la palma de un adulto—, es la araña más grande del Reino Unido, pero es esquiva, vive solo en marismas y no representa ningún peligro para las personas.

¿Cómo lograron los conservacionistas salvar a la araña balsa de la extinción en Gran Bretaña?

A partir de 2010, los científicos criaron a mano miles de pequeñas arañas en tubos de ensayo individuales antes de liberarlas en marismas y humedales restaurados de Norfolk y Suffolk.

Sources