La inflación en Estados Unidos se situó en agosto muy cerca del objetivo histórico del 2 % de la Reserva Federal, según los datos publicados por la Oficina de Análisis Económico (BEA), que mostraron que el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) aumentó un 2,2 % interanual, por debajo del 2,5 % de julio y marcando el nivel más bajo desde febrero de 2021.

En términos mensuales, el índice PCE general avanzó apenas un 0,1 %, respaldado por la caída en los precios de la gasolina y los bienes energéticos, así como por la deflación en bienes duraderos. El PCE subyacente —que excluye alimentos y energía y constituye la referencia principal del banco central— también subió un modesto 0,1 % mensual, por debajo del 0,2 % estimado por los economistas.

El indicador preferido de la Reserva Federal se acerca a la meta del dos por ciento

El informe del Departamento de Comercio reflejó además una moderación ordenada en los ingresos y el gasto de las familias. Los ingresos personales aumentaron un 0,2 % en agosto y el gasto de consumo creció un 0,2 % tras la sólida expansión del 0,5 % registrada en julio, lo que indica que los hogares mantienen un consumo estable sin señales de contracción.

Complementando el panorama macroeconómico favorable, la lectura final de septiembre del Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan subió a 70,1 puntos desde los 67,9 de agosto, alcanzando su nivel más alto desde abril. Los encuestados destacaron el alivio en las presiones de precios y las perspectivas de menores tasas hipotecarias y de préstamos automotrices tras el recorte de 50 puntos básicos de la Fed.

“La confianza del consumidor aumentó por segundo mes consecutivo hasta su lectura más alta desde abril, respaldada por la disminución de las expectativas de inflación y el creciente optimismo sobre menores costos de endeudamiento.”

La confianza de los hogares repunta gracias a menores costos de endeudamiento

Las expectativas de inflación a un año vista entre los hogares encuestados descendieron al 2,7 % en septiembre, acumulando cuatro meses consecutivos de caídas y situándose en su punto más bajo desde diciembre de 2020, dentro del rango de entre 2,3 % y 3,0 % observado antes de la pandemia.

Los mercados financieros reaccionaron positivamente a ambos informes, estabilizando los rendimientos de los bonos del Tesoro y reforzando las apuestas por recortes adicionales de tasas en las reuniones de noviembre y diciembre del Comité Federal de Mercado Abierto.

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