El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó el viernes en Sacramento dos leyes ambientales de gran alcance, consolidando el régimen de divulgación corporativa de gases de efecto invernadero más estricto de Estados Unidos mediante la ley SB 219 y eliminando todas las bolsas de plástico en las cajas de los supermercados a través de la ley SB 1053.

Redactada por el senador estatal Scott Wiener, la ley SB 219 precisa los mecanismos de aplicación de la Ley de Responsabilidad de Datos Corporativos Climáticos (SB 253) y la Ley de Riesgo Financiero Relacionado con el Clima (SB 261). De forma decisiva, Newsom y los legisladores descartaron un aplazamiento de dos años propuesto previamente, manteniendo firme la fecha límite de 2026 para más de 5.300 empresas públicas y privadas con ingresos superiores a 1.000 millones de dólares que operan en California.

La ley SB 219 blinda el calendario de declaración de emisiones corporativas para 2026

Bajo el marco definitivo, las corporaciones sujetas a la norma deberán comenzar a declarar sus emisiones directas de Alcance 1 e indirectas de electricidad de Alcance 2 en 2026, seguidas de las emisiones de toda su cadena de suministro (Alcance 3) en 2027. Asimismo, las empresas con ingresos superiores a 500 millones de dólares deberán publicar informes bienales de riesgo financiero climático a partir del 1 de enero de 2026.

Aunque mantiene todos los plazos para las empresas, la SB 219 otorga a la Junta de Recursos del Aire de California (CARB) seis meses adicionales —hasta el 1 de julio de 2025— para aprobar las normas técnicas y permite presentar informes consolidados a nivel de matriz.

“California vuelve a liderar la nación al exigir responsabilidades a las grandes corporaciones por su huella de carbono y cerrar definitivamente el vacío legal de las bolsas de plástico en los supermercados.”

La ley SB 1053 cierra el vacío legal de las bolsas plásticas gruesas en supermercados

Junto con las normas climáticas, Newsom firmó la ley SB 1053, impulsada por la senadora Catherine Blakespear, para reformar la prohibición de bolsas plásticas de 2014. Aunque aquella ley prohibió las bolsas plásticas finas de un solo uso, permitía a los supermercados vender bolsas de polietileno más gruesas etiquetadas como reutilizables y reciclables.

Las auditorías estatales de residuos demostraron que los consumidores rara vez reutilizaban esas bolsas más gruesas y las plantas municipales no podían reciclarlas, disparando el peso total de residuos plásticos. A partir del 1 de enero de 2026, la SB 1053 prohíbe todo tipo de bolsas plásticas en las líneas de caja, permitiendo únicamente bolsas de papel reciclado.

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