El Departamento de Justicia de Estados Unidos desveló el viernes una acusación federal de 18 cargos contra tres piratas informáticos que actuaban en nombre del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), acusándolos de orquestar una amplia conspiración de ciberespionaje y robo con filtración de datos dirigida contra la campaña presidencial de 2024 del expresidente Donald Trump.
Al anunciar los cargos en Washington junto al director del FBI, Christopher Wray, el fiscal general Merrick Garland identificó a los acusados como Masoud Jalili, de 36 años; Seyyed Ali Aghamiri, de 34; y Yaser Balaghi, de 37. Los fiscales federales sostienen que los tres integraban una unidad cibernética conocida como Mint Sandstorm o APT42, subordinada a la Organización de Inteligencia del CGRI.
Cómo operó la red de phishing selectivo y robo de credenciales del CGRI
Según los documentos judiciales abiertos en el Distrito de Columbia, los operativos comenzaron a atacar a exfuncionarios de seguridad nacional de EE. UU., personal militar y asesores políticos desde enero de 2020. Mediante señuelos de ingeniería social, portales de inicio de sesión falsificados y cuentas comprometidas de contactos de confianza, el grupo vulneró en mayo y junio cuentas de correo electrónico de altos asesores vinculados a la campaña de Trump.
Una vez dentro de las cuentas comprometidas, los piratas informáticos extrajeron documentos internos de estrategia, expedientes de evaluación de candidatos y comunicaciones confidenciales. La fiscalía detalló que los conspiradores utilizaron identidades ficticias en línea para enviar el material robado a periodistas estadounidenses y a personas vinculadas a la campaña del presidente Joe Biden, ninguno de los cuales respondió ni utilizó dichos correos.
“El Departamento de Justicia no tolerará los intentos de un régimen autoritario de explotar nuestro proceso democrático mediante operaciones de ciberespionaje y filtración patrocinadas por el Estado.”
Sanciones concurrentes del Tesoro y recompensas de diez millones de dólares
La acusación imputa a Jalili, Aghamiri y Balaghi delitos de conspiración para cometer fraude electrónico, robo de identidad agravado, acceso no autorizado a ordenadores protegidos y apoyo material a una organización terrorista extranjera designada. Dado que se cree que los tres residen en Irán, el FBI los incluyó en su lista de fugitivos cibernéticos más buscados.
En acciones coordinadas, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro impuso sanciones financieras a los tres acusados y a otros cuatro funcionarios vinculados al CGRI, mientras que el programa Recompensas por la Justicia del Departamento de Estado ofreció hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a su localización.




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