El Banco Nacional Suizo (BNS) en Berna ultima los preparativos para su examen trimestral de política monetaria de este jueves, que constituirá la última reunión oficial del presidente del Consejo de Gobierno, Thomas Jordan, tras doce intensos años al mando. El consenso unánime de los analistas financieros de Zúrich, Fráncfort y Londres anticipa un recorte de 25 puntos básicos en el tipo de interés oficial, situándolo en el 1,00%.
La principal razón detrás de esta flexibilización es la persistente apreciación del franco suizo frente al euro y el dólar estadounidense. Si bien una divisa fuerte protegió eficazmente a Suiza de la crisis inflacionaria europea entre 2022 y 2023, su fortaleza actual asfixia los márgenes de los exportadores helvéticos, en especial de los sectores relojero, farmacéutico y de maquinaria de precisión.
Contención de la fortaleza cambiaria y riesgo de deflación importada
El índice de precios de consumo (IPC) de Suiza se moderó al 1,1% interanual en agosto, encadenando quince meses consecutivos dentro del rango objetivo de estabilidad de precios establecido entre el 0% y el 2%. Con una inflación subyacente contenida en el 1,0%, el organismo rector teme que una moneda excesivamente fuerte termine introduciendo presiones deflacionarias importadas que lastren el crecimiento económico.
Tras haber sorprendido a los mercados internacionales en marzo de 2024 al inaugurar el ciclo de rebajas de tipos entre las grandes economías avanzadas, se espera que Jordan confirme el sesgo expansivo del banco. Asimismo, los inversores aguardan posibles advertencias sobre intervenciones directas de compra de divisas en el mercado cambiario.
“La estabilidad de precios sigue siendo nuestro principal anclaje. Velar por que el franco suizo esté calibrado adecuadamente para proteger nuestra economía exportadora de la deflación importada ha guiado cada decisión durante mi mandato.”
Doce años de gestión heterodoxa y relevo ordenado en la cúpula
El adiós de Jordan a finales de septiembre pone punto final a una de las trayectorias más complejas e influyentes de la banca central moderna. Tras asumir el cargo en 2012, gestionó el histórico levantamiento del tope cambiario de 1,20 francos por euro en enero de 2015, la era de tipos negativos al -0,75% y el rescate de emergencia que culminó con la absorción de Credit Suisse por parte de UBS en 2023.
La continuidad institucional está plenamente asegurada. Martin Schlegel, actual vicepresidente del BNS y estrecho colaborador de Jordan durante años, asumirá la presidencia el 1 de octubre. Los mercados confían en que Schlegel mantendrá el pragmatismo que caracteriza a la institución para sortear la incertidumbre global.




Comments (0)
Log in to join the discussion.