Fitch Ratings revisó el viernes por la noche la perspectiva de la calificación soberana a largo plazo en moneda extranjera de Francia de Estable a Negativa, aunque confirmó la nota de la segunda mayor economía de la eurozona en 'AA-'. La decisión se produjo apenas veinticuatro horas después de que el gobierno en minoría del primer ministro Michel Barnier presentara un proyecto de presupuesto para 2025 con un ajuste de 60.000 millones de euros entre recortes de gasto y subidas de impuestos.

En su informe soberano, Fitch subrayó que los riesgos fiscales han aumentado de forma acusada desde su anterior revisión de abril. La debilidad de la recaudación tributaria y un gasto mayor de lo presupuestado en las administraciones locales y la seguridad social han disparado el déficit público previsto para 2024 hasta el 6,1% del PIB, lejos del objetivo del 5,1% fijado en primavera y más del doble del techo del 3,0% de la Unión Europea.

El desvío presupuestario eleva el déficit público de 2024 al 6,1% del PIB

Aunque el gabinete de Barnier aspira a reducir el desfase presupuestario al 5,0% del PIB en 2025 mediante 40.000 millones de euros en recortes de gasto y 20.000 millones en gravámenes temporales sobre grandes empresas, patrimonios elevados y compañías energéticas, Fitch expresó escepticismo sobre el cumplimiento íntegro del plan. La agencia pronostica que el déficit francés permanecerá en el 5,4% del PIB tanto en 2025 como en 2026.

Como consecuencia de los persistentes déficits primarios y del encarecimiento del servicio de la deuda, Fitch proyecta que la ratio de deuda pública sobre el PIB de Francia subirá de forma continua desde el 110,6% al cierre de 2023 hasta el 118,5% en 2028, casi el doble de la mediana del 61,3% de los países con calificación 'AA'. La prima de riesgo del bono francés a diez años frente al Bund alemán ya ronda los 78 puntos básicos.

“La elevada fragmentación política y un gobierno en minoría complican la capacidad de Francia para aplicar políticas sostenibles de consolidación fiscal mientras la deuda pública avanza hacia el 118,5 por ciento del PIB.” — Informe de Revisión Soberana de Fitch Ratings sobre la República Francesa

Obstáculos parlamentarios para el plan de ajuste de 60.000 millones de Michel Barnier

Fitch apuntó directamente a la composición fragmentada de la Asamblea Nacional francesa tras las elecciones legislativas del verano, en las que ningún bloque obtuvo mayoría absoluta. Aprobar la ley de finanzas de 2025 exigirá concesiones complejas a la oposición o recurrir al artículo 49.3 de la Constitución para sortear la votación parlamentaria, lo que expondría al Ejecutivo de Barnier a mociones de censura inmediatas.

El ministro de Finanzas francés, Antoine Armand, reaccionó señalando que el presupuesto de 2025 recién presentado aborda de manera frontal los desequilibrios estructurales señalados por Fitch. La atención de los mercados se centra ahora en las próximas revisiones de Moody's Ratings el 25 de octubre y de S&P Global Ratings el 29 de noviembre, después de que S&P ya rebajara la nota francesa a 'AA-' a comienzos de año.

Frequently Asked Questions

¿Por qué revisó Fitch Ratings la perspectiva crediticia de Francia a negativa?

Fitch rebajó la perspectiva de la calificación 'AA-' de Estable a Negativa por el fuerte desvío fiscal que elevó el déficit previsto de 2024 al 6,1% del PIB y la fragmentación política que dificulta reducir la deuda.

¿Qué incluye el presupuesto francés de 2025 presentado por el primer ministro Michel Barnier?

El proyecto presupuestario de Michel Barnier contempla un ajuste de 60.000 millones de euros —40.000 millones en recortes de gasto y 20.000 millones en alzas fiscales a grandes empresas y rentas altas— para bajar el déficit al 5,0% del PIB.

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