BMW Group y el proveedor alemán Continental AG anunciaron este miércoles el despliegue global de una actualización de software de diagnóstico y un protocolo técnico para resolver la llamada a revisión de 1,5 millones de vehículos dotados del Sistema de Frenado Integrado (IBS).
La campaña afecta a modelos emblemáticos como las Series 5 y 7 de BMW, los SUV X1, X5, X6 y X7, además del Mini Countryman y el Rolls-Royce Spectre fabricados entre 2022 y 2024, debido a posibles interrupciones en la señal electrónica del servofreno eléctrico.
Diagnóstico rápido para resolver fallos de señal electrónica
En situaciones excepcionales, una anomalía en el módulo electrónico puede desactivar la asistencia servocontrolada. Si bien el circuito hidráulico tradicional garantiza la detención del vehículo, el conductor debe presionar el pedal con mayor fuerza y se desactivan funciones como el ABS y el control de estabilidad.
El nuevo software permite a los talleres oficiales verificar la resistencia interna y la respuesta del actuador en menos de veinte minutos, determinando si el módulo requiere sustitución o cumple con los estándares de seguridad.
“Nuestros equipos técnicos colaboraron con Continental para desarrollar una solución de diagnóstico precisa que permite verificar la integridad del freno y reanudar entregas de forma segura.”
Desbloqueo de entregas y normalización en concesionarios
Esta medida representa un alivio operativo indispensable para BMW, que se había visto obligada a suspender provisionalmente la entrega de unas 320.000 unidades recién fabricadas en concesionarios de Europa, América y Asia.
Continental ha incrementado paralelamente la producción de unidades de control electrónico en sus plantas europeas, garantizando que el suministro de piezas de recambio se normalizará antes del cierre del cuarto trimestre.




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