La campaña electoral en Austria alcanzó este martes su punto álgido con el debate televisado definitivo entre los principales aspirantes a la cancillería federal. El canciller conservador en funciones, Karl Nehammer (ÖVP), y el líder de la formación ultranacionalista Partido de la Libertad (FPÖ), Herbert Kickl, protagonizaron un agrio enfrentamiento verbal a escasos días de que los ciudadanos elijan la composición del Parlamento (Nationalrat).

El cara a cara, emitido por la cadena pública ORF, se celebró con el FPÖ al frente de todas las encuestas de intención de voto, con una media del 27%. Si el resultado se confirma en las urnas el domingo, supondría la primera victoria del FPÖ en unas elecciones legislativas desde la Segunda Guerra Mundial.

Fuerte Polarización en Torno a la Inmigración y la Guerra en Ucrania

A lo largo del debate, Kickl arremetió contra la gestión gubernamental, denunciando la llegada descontrolada de solicitantes de asilo, el encarecimiento de la cesta de la compra y la vulneración de la histórica neutralidad militar austriaca mediante el apoyo financiero a Ucrania. El candidato ultra prometió instaurar una 'fortaleza Austria' y poner fin a las sanciones comunitarias contra Moscú.

Por su parte, Nehammer contraatacó acusando a Kickl de promover teorías conspirativas extremistas y aislar internacionalmente a Austria. El jefe del Ejecutivo defendió la solvencia y la gestión de su gabinete frente a las recientes inundaciones mortales que anegaron la Baja Austria y Viena.

“No se puede dirigir una nación alimentando el miedo y la división. Jamás formaré gobierno con alguien que pone en juego la seguridad y la estabilidad de Austria.”

Cordón Sanitario y Complejidad Aritmética Post-Electoral

El debate constató la imposibilidad de un entendimiento personal entre ambos líderes. Nehammer ratificó su 'cordón sanitario' directo contra Kickl, confirmando que el ÖVP nunca formará gobierno si el líder ultraderechista ocupa la cancillería o un ministerio.

Con los socialdemócratas del SPÖ estancados en el 21% de los apoyos, los analistas pronostican largas y complejas negociaciones para forjar una coalición tripartita que permita excluir a la ultraderecha del poder.

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