La superestrella japonesa de Los Angeles Dodgers, Shohei Ohtani, demostró que su ambición competitiva no conoce pausas tras conquistar el título divisional, protagonizando otra exhibición apabullante de fuerza y velocidad el viernes por la noche. En el Coors Field de Denver, bateó de 5-4 con un soberbio cuadrangular de tres carreras y dos bases robadas para guiar a los Dodgers a un triunfo aplastante por 11-4 sobre los Colorado Rockies, elevando su récord a 54 jonrones y 57 robos.

Apenas un día después de coronarse campeones de la División Oeste de la Liga Nacional en Los Ángeles, Ohtani se paró en la caja de bateo en la segunda entrada y despachó un tablazo de 436 pies a las gradas del jardín derecho ante los lanzamientos del abridor Cal Quantrill. El batazo salió a una velocidad supersónica de 103,4 millas por hora, silenciando a la afición local.

Recital ofensivo de cuatro hits en Coors Field agranda su leyenda

En el cuarto capítulo, Ohtani conectó un sencillo y de inmediato se estafó la segunda almohadilla para sumar su robo número 56. Dos entradas más tarde, tras otro imparable, robó la intermedia por quincuagésima séptima vez en la campaña sin mediar tiro, ampliando a 34 su racha de bases robadas consecutivas sin ser puesto fuera de juego.

Con sus 57 bases robadas, Ohtani superó el legendario récord para jugadores nacidos en Japón en las Grandes Ligas que ostentaba Ichiro Suzuki con 56 robos desde 2001 con los Seattle Mariners. Además, alcanzó las 134 carreras anotadas y 130 impulsadas en la temporada, uniéndose a leyendas de la talla de Babe Ruth y Lou Gehrig.

“Every single day Shohei is doing something that no one in the 150-year history of Major League Baseball has ever seen. His focus heading into October is extraordinary.”

Dave Roberts elogia la descomunal concentración de cara a la postemporada

El mánager de los Dodgers, Dave Roberts, elogió la insaciable ética de trabajo de Ohtani, quien compite con máxima intensidad a pesar de que el equipo ya tiene asegurado el título divisional y la ventaja de localía en la Serie Divisional. Roberts destacó que esa mentalidad ganadora contagia a todo el banquillo angelino antes de iniciar la postemporada.

A falta de solo dos encuentros para concluir el calendario regular, los aficionados al béisbol en todo el planeta observan con asombro si el nipón logrará una inimaginable marca de 55 jonrones y 60 bases robadas. Pase lo que pase, el prodigio de 30 años ha firmado la que muchos expertos consideran la mayor campaña ofensiva individual en la historia del deporte.

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