Los amantes de la astronomía en América, Europa y África disfrutaron de una exhibición celeste extraordinaria cuando la Superluna de Cosecha coincidió con un eclipse lunar parcial.

La coincidencia de la luna llena en su perigeo orbital generó condiciones visuales magníficas seguidas por millones de entusiastas al aire libre.

El perigeo orbital y el brillo lunar amplificado

Al encontrarse a unos 357.000 kilómetros de la Tierra, el satélite lució un ocho por ciento más grande en diámetro y un quince por ciento más luminoso que de costumbre.

El eclipse parcial progresó gradualmente hasta que la Luna rozó el cono oscuro de sombra umbral que proyecta nuestro planeta en el espacio.

“Presenciar una superluna combinada con un eclipse lunar es un recordatorio sublime de la mecánica celeste.”

Observación segura y visible a simple vista

En el instante cúspide, cerca del ocho por ciento de la silueta superior lunar quedó oculta en penumbras simulando un mordisco en el firmamento.

A diferencia de los eclipses solares, este fenómeno pudo contemplarse directamente sin filtros protectores ni peligro para la visión.

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