El gigante automovilístico transatlántico Stellantis NV lanzó este lunes una severa advertencia sobre sus resultados financieros para el ejercicio 2024. Justificando la medida en la necesidad de aplicar correcciones urgentes en su red comercial de Estados Unidos y en la debilidad de las matriculaciones en Europa, la matriz de Jeep, Ram, Dodge, Chrysler, Peugeot y Fiat recortó su previsión de margen operativo ajustado (AOI) desde cifras de doble dígito hasta un rango de entre el 5,5% y el 7,0%.
La compañía ítalo-franco-estadounidense también dio un vuelco drástico a su proyección de liquidez, estimando que su flujo de caja libre industrial oscilará entre 5.000 y 10.000 millones de euros en números rojos, frente al saldo positivo que había anticipado a los mercados. Stellantis precisó que dos tercios del tijeretazo en la rentabilidad responden directamente a las medidas adoptadas en Norteamérica.
El colapso de inventarios en Norteamérica obliga a frenar las fábricas
Con el objetivo de drenar el atasco de vehículos acumulados en las instalaciones de sus concesionarios en EE. UU., Stellantis aceleró los parones de producción. La corporación reducirá los envíos de fábrica en más de 200.000 unidades durante el segundo semestre de 2024 —el doble del plan previo— para situar el stock global por debajo de los 330.000 automóviles antes de fin de año.
De manera paralela a la ralentización de las líneas de montaje, el fabricante ha puesto en marcha un ambicioso paquete de bonificaciones comerciales, descuentos directos y financiación bonificada en los modelos 2024 y 2025 para frenar la pérdida de cuota de mercado frente a rivales directos como General Motors y Ford.
“Estamos atajando con determinación los desequilibrios operativos en nuestra red de Norteamérica. Reducir el inventario de los concesionarios a 330.000 unidades a finales de año es vital para recomponer nuestra base competitiva.” — Carlos Tavares, Consejero Delegado de Stellantis
Crisis sectorial europea, transición al coche eléctrico y castigo bursátil
El ajuste de previsiones de Stellantis refleja la marejada de fondo que atraviesa el sector del automóvil a escala global. El enfriamiento de la demanda de vehículos 100% eléctricos, la feroz competencia de las marcas chinas en los mercados de exportación y la contención del gasto familiar ya obligaron a competidores como Volkswagen, BMW y Aston Martin a recortar sus guías de beneficios.
La noticia desató una ola de ventas en las plazas bursátiles, hundiendo las acciones de Stellantis más de un 13% en los parqués de París y Milán. Este batacazo redobla la presión de accionistas y del sindicato United Auto Workers (UAW) sobre la gestión del primer ejecutivo, Carlos Tavares, cuyo mandato expira a comienzos de 2026.
Frequently Asked Questions
¿Por qué ha rebajado Stellantis sus previsiones para 2024?
Por la necesidad de frenar la producción y aplicar fuertes descuentos para vaciar los concesionarios estadounidenses, sumado al descenso de ventas en Europa.
¿Qué plan ha trazado el fabricante para reducir su stock en EE. UU.?
Recortará los envíos en 200.000 coches en el segundo semestre de 2024 y aumentará las rebajas para que el stock baje de 330.000 unidades.





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